Libro

Adolfo Suárez González. Una semilla plantada

La Transición fue mucho más que un proceso político clave en la evolución histórica de la sociedad española. Antes que eso, fue un evento espiritual de primera magnitud y de reverberación potencialmente planetaria. En él confluyeron energías que habían interactuado durante siglos y que buscaban un punto de inflexión en una dinámica de progresiva polarización sostenida durante mucho tiempo. Para llevar a cabo esa inmensa tarea, un gran número de almas maestras vinieron a actuar como guías, algunas de ellas reencarnando como personas con una capacidad de influencia en el devenir de los acontecimientos muy significativa. Este libro es un estudio sistemático del plan de una de esas almas maestras y de cómo este se desplegó a través de la vida privada y política de la persona en la que encarnó, a quien nosotros conocimos como Adolfo Suárez González.

El doble propósito de la reencarnación

Todas las almas reencarnan con un doble propósito. El primero es avanzar en el desarrollo de su experiencia encarnada individual, en el seno de las líneas ancestrales escogidas y en relación directa con los temas pendientes en ellas. El segundo es hacer una contribución al avance espiritual del colectivo escogido; en el caso que nos ocupa, el colectivo al que, a lo largo del libro, denomino cultura española. El alma maestra de la que se ocupa este libro desplegó una vida que, en parte, se materializó para ser conocida públicamente, sobre todo, a partir de julio de 1976, y hacer una contribución que supusiera un punto de inflexión en el avance espiritual de este colectivo


El pacto del Templo de la Concordia

Leo con cierta frecuencia y también escucho, en conversaciones sobre Adolfo Suárez y sobre la Transición, a personas que expresan su deseo de que aún estuviera aquí o de que apareciera pronto otro Suárez. A veces, es un deseo expresado con indignación; otras, con resignación; en muchas ocasiones, con nostalgia. Entiendo esos estados de ánimo y comprendo la conexión que, en el interior de las personas que así los expresan, surge entre ellos y el recuerdo del presidente Suárez. Pero entiendo también que no se trata de que aparezca otro Suárez ni de desear que ojalá estuviera entre nosotros. Este es un esquema mental muy extendido, no solo en relación con Adolfo Suárez, y es producto de un patrón de pensamiento incrustado en la mente de millones de personas a partir del discurso judeocristiano sobre el retorno del Mesías.

Hace muchos años ya que el pacto simbolizado por el Templo de la Concordia, explicado con detalle en este libro, está roto. La Transición política fue mucho más que una transición política e iba a seguir siendo mucho más tras las primeras elecciones constitucionales de 1979. Se trataba de una transformación de raíz de la forma de estar, funcionar y relacionarse dentro de la llamada clase política, pero también más allá de ese sector social concreto y, en cualquier caso, con el potencial de ejercer un gran impacto en toda la sociedad española y mucho más allá de ella.

Esa transformación en ciernes estaba impregnada de la energía del Ser encarnado en la persona que conocemos como Adolfo Suárez González, que es también la energía de los Seres encarnados en las personas que, junto a él, comprendieron y compartieron el sentido profundo de su proyecto, así como la de otros Seres encarnados en personas ajenas a la actividad política, pero que llegaron con misiones espirituales que llevaron a los seres humanos en los que encarnaron a hacer contribuciones tan profundas y relevantes como las anteriores. De algunas de esas personas y de las almas maestras encarnadas en ellas hablo puntualmente a lo largo de este libro.

La esencia de esa energía se encuentra también en las almas encarnadas en todos esos millones de personas que, desde hace muchos años, recuerdan la figura y la labor de Adolfo Suárez González y de sus equipos con un enorme respeto, una profunda emoción y un afecto sincero y no menos profundo que no pueden explicarse simplemente desde la lógica de nuestro hemisferio cerebral izquierdo. Hay una conexión, una resonancia y un reconocimiento que provienen de algo mucho más profundo que el recuerdo y la valoración positiva de una serie de acontecimientos de nuestra historia colectiva: provienen de una semilla que quedó plantada por el paso por nuestra historia de las almas maestras encarnadas en esas personas clave, entre las que sobresale la encarnada en Adolfo Suárez González. Esa semilla está en nosotros y en nuestro poder está la posibilidad de decidir conscientemente encontrarla, reavivarla, diseminarla y reconstruir, a partir de ella, el pacto horizontal y vertical simbolizado por el Templo de la Concordia.

Es de esto de lo que se trata.


El contexto expiritual colectivo

El análisis exhaustivo del Contrato de Alma de Adolfo Suárez González está situado en el contexto de una investigación, necesariamente concisa, sobre la evolución colectiva de la península ibérica desde una perspectiva transpersonal y espiritual, contemplada a través de un triple prisma:

  1. El trasfondo espiritual de la configuración física de la península ibérica y su relación directa con el propósito esencial del Ser que Rudolf Steiner denomina Alma Nacional.

  2. Las configuraciones energéticas consteladas en algunos de los nombres que ha recibido la península ibérica primero y, después, lo que hoy conocemos como Reino de España. Se trata de la aplicación de la Numerología Espiritual de Moisés para la descodificación del Contrato de Alma colectivo codificado en cada uno de los nombres estudiados.

  3. El sistema de chakras en su dimensión colectiva, especialmente los tres chakras inferiores y el chakra del corazón para contemplar la Guerra Civil, la dictadura y la Transición desde un punto de vista muy clarificador. El conocimiento del sistema de chakras en su dimensión individual está ya bastante extendido, y eso nos ayudará a ampliar la visión para discernir algunas características de los movimientos energéticos colectivos que se han dado en esta sociedad durante las últimas nueve décadas.


Tres reencarnaciones de una misma alma

Dentro de este marco se sitúa el estudio del Contrato de Alma de Adolfo Suárez González. En él veremos cómo la identificación de dos reencarnaciones anteriores de la misma alma, una en la Castilla de finales del siglo XIII y la primera mitad del XIV, y otra en la Roma de finales del siglo II y la primera mitad del I a. C., nos permitirá vislumbrar el hilo conductor de diferentes momentos en la evolución de esa alma y comprender algunos de los aspectos más complejos y sutiles de la vida de quien lideró el proceso de transición política española entre 1976 y 1981.


En su trayectoria profesional, José María Ribal Torre ha recorrido diversos ámbitos. Entre ellos, la enseñanza de la literatura y del español como lengua extranjera; la creación de escuelas innovadoras en Estados Unidos; la consultoría organizacional y el coaching educativo y de equipos; la impartición de talleres de escritura y pintura meditativa; la terapia transpersonal; la astrología psicológica y, desde la primavera de 2018, la descodificación de contratos de alma. El hilo conductor de todo su trabajo es la indagación interior para contribuir a que otras personas, tanto individual como colectivamente, sean cada día más conscientes de su esencia y de lo mejor de sí mismas y puedan reconectar con sus planes de alma.